Europa 2009: Día 9 (Dinamarca)
Nuestra última parada fue en Denmark. Nuestra intención era, o bien visitar Legoland, o bien Copenhagen. Pero al final decidimos visitar ambos lugares de forma más rápida, debido a que el tiempo era bastante malo y no teníamos ganas de pasar un buen rato bajo la lluvia.
Por la mañana partimos del hotel (que era de lujo y no lo sabíamos, y por tanto nos clavaron) desde Germany y subimos hasta Legoland. No sé por qué pero visitarlo siempre había estado entre mis intereses. Éso sí, una vez lo visité, me di cuenta de que había sido una pérdida de tiempo. Me explico: el parque es muy bonito y las maquetas no son tonterías, sino reproducciones a escala perfecta de ciudades y lugares de todo el Mundo. No obstante, se notaba que el parque estaba muy orientado a los niños, ya que la mitad de las cosas allí eran atracciones de agua, montañas rusas, etcétera.

Tras ver Legoland y habernos montado en la montaña rusa diminuta (además de comprar la foto turística típica de parque de atracciones), nos montamos en el coche y nos pusimos en marcha, camino a Copenhagen. El viaje fue corto y nos metimos en el mismo centro, donde pagamos algo más de 5€ por un tique que duraba un día entero (para que luego digan que las capitales son caras..).
Allí el tiempo se volvió terrible y tuvimos que comer rápido para irnos hacia Sweden y culminar nuestro viaje por Europa. Nos metimos pues en un restaurante muy elegante que está justo en la plaza central de Copenhagen, y donde sirven ahumados de la tierra y platos especiales a la danesa. Allí me comí un solomillo de salmón con salsa de ajo por menos de 15€. Además, el restaurante estaba hecho de grandes cristaleras que permitían contemplar la belleza de los edificios antiguos de la plaza central.

Tras comer, salimos y echamos algunas fotos a los edificios del centro, pero pronto apretó la lluvia y tuvimos que meternos en el coche y salir para Sweden. Como nota interesante, existe un puente entre Denmark y Sweden por el cual se cruza de un país a otro en menos de tres minutos. Aunque más interesante aún es el peaje de dicho puente, el cual ronda los 40€ y tiene una longitud de tan sólo cinco kilómetros.
Ahora ya estamos en Sweden (en Borås, concretamente), en la casa de la abuela de CaZ y pronto partiremos para Finland para afrontar el síndrome post-vacacional. Espero que os hayan gustado nuestras historias por Europa y, quién sabe, quizás algún día pueda relatar más historias en otro continente. Gracias a todos por seguir el diario, cambio y corto.
Europa 2009: Día 8 (Amsterdam)
La visita a Amsterdam, la capital de Holland, fue algo más rápida que las demás. Nuestra intención era la de viajar desde Paris hacia el norte de Germany tan rápido como fuera posible, con lo cual paramos en Amsterdam sólo unas horas (para comer y tirar algunas fotos) y partimos pronto hacia Denmark, aunque terminamos parando en un hotel al norte de Germany para descansar.
La ciudad de Amsterdam es algo extraña. Primero, los alrededores están sucios y son bastante feos. Éso sin mencionar el caos que hay, ya que en la calzada suele haber cuatro carriles para coches (dos para cada sentido) y cuatro para bici (dos para cada sentido). Además, los carriles bici no están desplazados a la derecha, sino que se entremezclan con los de automóviles.

Mucha gente nos avisó de que el aparcamiento en el centro de Amsterdam es prohibitivo. Aún así, aparcamos en el mismo centro (a sabiendas del precio), pero no resultó ser tan tan caro. Estuvimos unas cuatro horas, y la hora costaba unos 4€, con lo que vimos Amsterdam desde el mismo centro por tan sólo 16€, más la comida y otros gastos.
CaZ me ha confesado que Amsterdam ha sido la ciudad que más le ha gustado, ya que sus calles son silenciosas y los canales dan una sensación de relajación, a la vez que otoñal y de melancolía. Yo, sin embargo, no le vi tanta belleza a la ciudad, y me pareció un tanto fría y bastante explotada por el turismo.

Por último, la parada en el coffee shop fue obligada y muy curiosa, ya que era nuestra primera vez y no sabíamos qué pedir ni cómo pedirlo. Resulta que venden porros ya hechos y también bolsas de cáñamo como si fueran refrescos o comida :)
Tras nuestra rápida visita a la capital del país de los tulipanes, nos dirigimos hacia Denmark y paramos cerca de la frontera entre Germany y Denmark. Tengo que decir que tuvimos una brigada antidroga en el camino y nos liaron una historia interesante, que no contaré aquí, sino con una cerveza en mano y bajo secreto de confesión ;-)
Europa 2009: Día 7 (París)
La ida comenzó en Alicante, ya que dejamos el coche allí y fuimos a Mallorca en avión. Nuestra intención era, en un día, desplazarnos desde Alicante hasta Paris. El trayecto era muy largo (unos 1600 km), así que decidimos parar en Orleans cuando ya era de noche. Por lo tanto, la visita a Paris fue al día siguiente.
Sobre Paris, podría decir muchas cosas, pero es un lugar que hay que ver una vez en la vida. Para empezar, la ciudad tiene muchos contrastes. En el mismo sitio pueden coexistir edificios con varios siglos de edad de diferencia. Sus callejuelas son pequeñas y dan una sensación de otoño e invierno frío (pero a la vez acogedor). Sus vías principales están desplegadas a las orillas del río Sena, con edificios y monumentos con varios siglos de antigüedad.

En un día nos dio tiempo a visitar pocas cosas, pero vimos todos los monumentos importantes y, al menos, ya sabemos qué visitar cuándo vayamos la próxima vez. En primer lugar visitamos la Torre Eiffel, situada en los Campos March. Un monumento descomunal de cientos de metros de altura y un peso de siete mil toneladas. Lo anecdótico es que vas andando por allí y no la ves si no miras para arriba, porque es enorme.
Tras ver la Torre Eiffel, cogimos un bus turístico que nos llevó por todos los sitios importantes, en orden: el Palacio Militar, el Louvre, la catedral de Notredame, el museo d'Orsay, la Asamblea Nacional (antiguo palacio Borbón), la Plaza de la Concordia, la Madeleine, la Ópera, el gran Palais y el petit Palais, los Campos Elisos, el Arco del Triunfo y Trocadero. CaZ y yo íbamos bajando en casi cada parada, para poder visitar el monumento o edificio con tiempo y luego volvíamos a coger el siguiente bus para desplazarnos a otro lugar.

En general, tuvimos mucha suerte. Encontramos un hotel "decente" justo en el centro, en el barrio de Saint Charles, y además encontramos un aparcamiento por 22€ al día, allí mismo al lado del hotel. Nuestro hotel estaba justo detrás de la Torre Eiffel, lo cual nos permitió prácticamente andar a los monumentos.

Por la noche comimos en un pequeño chateau cerca de la Torre Eiffel, donde nos atendieron muy amablemente y la cena fue bastante barata. Evitamos ir a los restaurantes de lujo en los Campos Elisos no ya por el dinero, sino por la vestimenta que teníamos (ya que no llevábamos consigo otra ropa para salir de noche por Paris).

En definitiva, Paris ha sido (para mí) la mejor visita, y quedan pendientes algunas cosas como subir a la Torre Eiffel (que no pudimos debido a la longitud de las colas), visitar el Louvre por dentro (necesitaríamos varios días para ello) y hacer una cena en Batong Bus, que es el barco que te lleva por el Sena de noche. Por lo demás, mi sensación fue extremadamente agradable y fue precioso el poder caminar en una ciudad que parece del siglo XVIII, donde se respira un ambiente histórico impresionante y cada rincón merece mención dada su historia. Siguiente parada: Amsterdam.
P.D.- Contra todo estereotipo, los franceses (o al menos los parisinos), son bastante amables y además se esfuerzan por comunicarse en Inglés, si ven que no te defiendes bien en Francés. Ello se agradece y hace que el turista quede con una buena impresión del país (y con ganas de volver), como nos pasó a CaZ y a mí.
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